Sacroileítis en el embarazo
La sacroileítis es una patología que cursa con inflamación dolorosa de una o ambas articulaciones sacroilíacas

Sacroileítis en el embarazo

El cuerpo de la mujer sufre multitud de cambios durante el embarazo para alojar al bebé que se desarrolla y crece en su interior. En entradas anteriores os hablé de las adaptaciones a nivel circulatorio y la retención de líquidos. Y, en esta ocasión, vamos a ver los cambios a nivel de la columna vertebral, el sacro y la pelvis. Y, una de sus principales consecuencia, la sacroileítis o dolor en las articulaciones sacroilíacas.

La sacroileítis es una patología que cursa con inflamación dolorosa de una o ambas articulaciones sacroilíacas.

El sacro es el conjunto de cinco vértebras que forma el extremo final de la columna vertebral. Forma la parte posterior de la pelvis, y se conecta a esta por las articulaciones sacroilíacas. Tiene una función estabilizadora y de transmisión de cargas desde el tronco a las piernas. Las zonas donde el sacro articula con la pelvis son superficies irregulares con bordes poco definidos y asimétricos, con mucha variedad entre distintas personas.

Durante el embarazo se libera una gran cantidad de hormona relaxina para facilitar la dilatación del canal del parto. Por ello, las articulaciones se vuelven más móviles y laxas. Este aumento de la movilidad, unido al aumento de peso de la futura mamá, facilita pequeñas inestabilidades que hacen que las articulaciones sacroilíacas se inflamen y empiecen a doler, provocando la molesta sacroileítis de la embarazada.

La sacroileítis es una de las dolencias más comunes en el tercer trimestre de embarazo. Se presenta como un dolor punzante sobre la articulación sacroilíaca, que puede irradiar hacia los glúteos, piernas o zona lumbar. Normalmente el dolor aparece con la carga y el movimiento, al andar, coger peso, agacharse o girarse en la cama. Aunque en etapas más avanzadas puede doler incluso al estar sentada.

Es importante resaltar que es complicado resolver la sacroileítis de forma permanente hasta que la mujer haya dado a luz y los valores hormonales se hayan normalizado. Normalmente, la sacroileítis aparece sin causa aparente, y se resuelve de forma espontánea a los 2 meses tras dar a luz.

En Fisioterapia María Peris tenemos la suerte de acompañar a muchas mamás durante su embarazo y post-parto, y las ayudamos a sobrellevar mejor las molestias de esta etapa. Cada caso es diferente, pero por lo general la sacroileítis responde bien a la terapia manual suave para normalizar los movimientos de la articulación sacroilíaca, y a la estabilización lumbopélvica con trabajo del músculo transverso del abdomen, el multífido y los oblicuos. Y, también les damos una serie de pautas posturales y ergonómicas para evitar sobrecargar las articulaciones como:

  • dormir sobre el lado izquierdo con una almohada entre las piernas o,
  • hacer uso del cinturón pélvico para desarrollar actividades de mayor esfuerzo físico.

Además, es fundamental que la mujer embarazada realice ejercicio de manera regular, pautado y supervisado por un profesional, para mantener una condición física optima durante el embarazo y el parto.

Quedo a vuestra entera disposición para resolver vuestras dudas: tu Fisioterapeuta en el centro de Valencia.

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